El verano del 2007 fuimos a pasar unos días a Menorca. Para ello, alquilamos un barco regatero de 11 metros en Palamós. Todo fue genial, como todos los veranos en barco.
Esta foto corresponde a la vuelta, cuando amaneció a mitad de camino desde Menorca a Palamós, con ese frente que prometía lo que nos dio: una paliza de 9 horas de tormenta sin descanso.
