Mi primera salida de la Volvo Ocean Race la viví en 2013, como fotógrafo. Reporteros gráficos acreditados de todo el mundo seguimos la regata previa -in port- del fin de semana anterior y la salida propiamente dicha en embarcaciones neumáticas de la organización. Durante ambas pruebas tuvimos que hacer malabares para disparar entre salto y salto, roción y roción, en las motoras que a duras penas podían seguir a esos monstruos oceánicos. Además, cada fotógrafo tenía debilidad por algún equipo y gritaban órdenes en todos los idiomas al patrón, que por supuesto, hacía lo que quería. Yo era nuevo allí, y me mantuve calladito. Fue toda un reto para nosotros y nuestras cámaras. Unos años después, siguiente edición de la regata, he sido yo el patrón de una de esas neumáticas de la organización en la salida de la Volvo Ocean Race, pero eso ya es otra historia...