La aventura comenzó en Benicarló, donde alquilamos un Sun Odissey 42. En la primera etapa fuimos hasta l'Almella de Mar y al día siguiente hasta Villanova i la Geltrú. El día anterior a la salida llegamos a Barcelona. Los tres días hizo bastante mal tiempo. La verdad es que nuestra primera experiencia en una regata de altura tuvo un final complicado. En el barco que alquilamos había un problema con las baterías y cuando fuimos a poner en marcha el motor para cargarlas (en regata sólo puedes encender motor para ésto), ya no hubo manera. Habíamos hecho menos de la mitad del recorrido. Nos quedamos sin instrumentos, sin radio y in luces. Comenzamos a navegar por estima y con carta náutica, y así llegó la noche, que pasamos tensa, iluminando las velas con la linterna cada vez que se aproximaba un barco. Al día siguiente, cuando ya veíamos Ibiza cerca, llegó el temporal. Navegando con todos los rizos posibles y el enrollador de génova reventado, volvió a llegar la noche entre ola...